Un mes,recapitulando. Parte II

vista-casa

Ikea y el nuevo hogar

La visita a IKEA con mochila es indispensable cuando te mudas de ciudad, es el gran clásico. Si hay algo bueno en la globalización es que puedes comprar los mismos elementos una y otra vez o saberte el catálogo de memoria. Los precios se ajustan más al salario canadiense (lo cual es una putada para nuestro comienzo) pero al menos tienen un autobús gratuito que te lleva a IKEA desde la última parada de metro.

Encontrar dónde para exactamente ese bus es otra fase de la gymkhana, ya que no hay ni pegatina ni marca ni X pintada en el suelo que avise del punto exacto. Es como un secreto que se transmite boca a boca entre la secta de la gente pobre sin coche. Una amable mujer del este nos indicó el lugar no marcado y hemos ido transmitiendo ese conocimiento al resto de almas perdidas visita tras visita. Oh, spoiler, hemos ido 3 veces al IKEA en un sólo mes y en sábados y domingos…(no fue tan malo, el de Sevilla es mucho peor).

La gran pregunta con los trastos ¿Cómo trasladarlo todo?-> viajes por el metro.

Y todo es: lo principal de IKEA (el sofá, la cama y algunas cosas más las trajeron a casa directamente en un trailer) y las 4 maletas, mochila y gato. Durante 10 días vivimos con la ropa mínima intentando no abrir maletas más de lo estrictamente necesario, pero el traslado tuvo que ser en trayectos de 50 minutos cargando lo preciso. Una y otra y otra y otra vez… Intentando evitar las horas de mayor afluencia. Recordarlo me hace volver a estar cansada hasta las cejas. Pero lo conseguimos: del bus al metro, escaleras abajo, del metro a la calle y hasta el nuevo hogar.

La pobre bola en los primeros días, sin prácticamente muebles, odiaba quedarse sola. Normalmente llora un poco cuando la dejamos sola e intenta escapar de tanto en tanto, en esos días… Teníamos que lanzar todo tipo de cosas para poder abrir la puerta y salir. El proceso de entrada era digno de partido de fútbol americano. Probablemente pensaba que la estábamos abandonando en un solar, acostumbrada ella a como está, a subir y rascar sillones. El cambio era demasiado extraño para ella.

Dos cosas hacen un hogar: la cama e internet.

En nuestro caso, la cama llegó primero. El día de montaje fue muy largo, aunque hay que señalar que todo cambia cuando tienes un destornillador eléctrico. Eso es la vida. Pero con la bola de por medio, dando con sus patitas a los tornillos, saltando encima de los cartones y persiguiendo tu mano mientras atornillas…sigue siendo una ardua tarea.

El repartidor directamente me deseó “que te diviertas montando todo esto”, no sé si en plan sorna por llevarnos el kit más problemático de ikea de cama+sofá o sinceramente. Diversión, quizá no es mi descripción, entretenimiento mucho. Mucho. Fue un trabajo de todo el día y el verdadero empujón fue la mano de obra extra cuando la bola cordobesa llegó. No es tan complicado, a base de paciencia y desencriptar las instrucciones grolhom warmor gurmundur se consigue montar. Es la mesa probablemente la que en un futuro de problemas, he visto que han caído varios tornillos ya…

Así que finalmente teníamos por fin hogar con sofá – cama con chaiselongue (ahora que he aprendido cómo se escribe) como siempre habíamos deseado. Eso y con una gran encimera para que se pasee la bola cocinar.

Curiosidades sobre las cocinas del divinity, esa instalación de microondas sobre fuegos que en la distancia parece poco recomendable a efectos de seguridad tiene su razón de ser: ¡el microondas lleva incorporada la campana extractora y la luz! Lo que incrementa también el tamaño del microondas, pero bueno, “a caballo regalado…”.

sofa-chaiselongueUna vez que la bola ya arañaba correteaba libremente del sofá a la encimera y vuelta hasta la mesa, llegó el sr. de Bell. La suerte es que al ser nuevo el edificio tiene conexión de fibra óptica, algo que aquí no es tan habitual, pero suceden dos cosas (además del precio elevado que ya supones): la oferta es escasísima si sólo quieres internet y….¡hay límites de descarga! Si quieres despreocuparte de la cantidad de datos que descargas, por ejemplo viendo series en Netflix (que ya ha protestado por ello), tienes que pagar un extra. Así que una vez más, gana Espain por la diversidad de ofertas y no ponerte límites.

cortinas-rusticas
Cortinas previas a la instalación de cortinas

Teniendo ya el “hogar” en sus comienzos puede comenzar una vida más o menos normal, ¿no? Bueno… quedaba la tercera y espero que última en mucho tiempo visita a IKEA, porque si recuerdas el “ventanas hasta el suelo” significa que entra luz en la misma proporción que miradas de vecinos indiscretos en ese efecto: Si yo te veo a ti, tú también me ves. Así que en pos de nuestra intimidad y un poco de menos sol por las mañanas lo siguiente en la lista de “to do” era comprar y colocar las cortinas.

Y ahora piensa otra cosa, eres nuevo en el barrio, acabas de entrar en la casa, no tienes escalera para subirte a hacer los agujeros… ¿Qué usarías?

Di algo, no seas rancio

avatar